Laguna del inca es el nombre dado a una laguna ubicada en
la cordillera de los Andes en la zona de Portillo, ubicada en la provincia de
Los Andes, Región de Valparaíso, en Chile; e igualmente el nombre utilizado
para referirse a una leyenda referente a esta laguna.
Cuenta la leyenda que existió un lago en el incanato que
representó las penas de amor del inca Illi Yupanqui y que, según las
tradiciones, sería la laguna actualmente conocida como la Laguna del inca en la
Cordillera de Los Andes.
Según la leyenda, en esta laguna Illi Yupanqui lloró
todas sus penas cuando la princesa inca Kora-lle murió al sufrir un accidente
al estar cumpliendo una tradición para su matrimonio. Allí fue dejado el cuerpo
de la princesa, y se dice que en ese momento la laguna se volvió color
esmeralda, teñido por el color de los ojos que el hijo del Sol no pudo más
despertar. También se dice que en ciertas noches de invierno todavía se puede
oír los lamentos del inca.
El acceso a la orilla de la Laguna del inca está
restringido en temporada de invierno por razones de seguridad; esto ha
provocado polémica entre quienes insisten que debiera ser de libre acceso
público, argumentando que las lagunas no son privadas y que debe ser de acceso
público.
Sin embargo como laguna de alta montaña, su ribera es
irregular y muy diferente a una laguna del valle. No existe una playa
delimitada, puesto que según las condiciones climáticas de cada temporada
invernal y la cantidad de nieve acumulada, el nivel de la laguna aumenta o
disminuye, la mayoría de las veces congelándose en placas de diferente grosor y
densidad, con zonas de hielo frágil. Sus orillas no son de arenas, sino de
rocas en morrenas de piedra suelta con pendientes inestables que se esconden
bajo capas de hielo y nieve en invierno.
Para poder admirar el paisaje de esta laguna y sus
montañas, en invierno existe una zona delimitada al costado del hotel principal
donde es posible tomar fotografías del entorno desde un terreno seguro y
estable.
Lamentablemente el acceso libre no existe, y el Hotel
Portillo limita la observación a un diminuto espacio que no interfiera con las
pistas de esquí. En temporada de Verano se puede pescar pequeñas truchas Fario
allì (Salmo Trutta Fario). Sin problemas de acceso pues no hay nieve que lo
impida.





